DOÑA MARIA DE LAS INQUIETUDES.
La dama era como muchas y tal vez diferente a todas. Ella sólo era conocida en su barrio por su constante ir y venir durante el día desde SU casa al almacén de la esquina, o la salida a retirar a sus nietos cada día del colegio. Nada alteraba su rutina. Su peinado le daba el aspecto de orden y recato, una trenza que daba vueltas sobre su cabeza. Peinado que ella llevaba hacía años y nunca cambiaba.
A la hora de la siesta, ella se recogía dentro de su casa, nada le quitaba su derecho a encerrarse en su dormitorio. Si dormía o no a nadie le inquetaba. Era una señora de su casa. Nadie ponía en duda su casta reputación. Con hijos y nietos.
Mi curiosidad acostumbrada me hacía sospechar de ella. No es que yo no tenga que hacer pero por algo me dicen doña preguntona jajajja nunca me interesé ni me molesté en pensar porque me llaman así.
Bueno, cada vez que ella iba a comprar yo la seguía y me acercaba haciéndome la simpática. Al fin, un día pasó algo que ya no recuerdo pero nos empezamos a saludar. Algo es algo; ese gesto seguro que me llevaría a satisfacer mi curiosidad.
La damita tenía un nombre muy curioso, se llamaba María de las Inquietudes. El nombre era extraño pero a ella le gustaba , vaya uno a saber ¿por qué?.
De tanto abordarla, la pobre se vió, creo yo, obligada a invitarme a tomar el té a su casa. Yo ni corta ni peresoza acepté encantada esta deseada invitación. Bueno , no cualquiera lograba ser amiga de doña María de las Inquietudes. Rarito el nombre...
Empezamos a acercarnos a la amistad, ella al igual que yo hacía años que no teníamos compañero de vida. A nadie le importaba si eramos viudas o separadas. Total quien se ocuparía de nosotras, mujeres maduras, con más de sesenta años ... para los jóvenes eramos mayores y para los mayores eramos viejas...vaya palabrita para calificar a dos mujeres solitarias cuya compañía eran nuestras pequeñas mascotas y los nietos que aparecían cada tanto para que les hicieramos regalos y mimos de abuelas.
Así, nos hicimos amigas con doña María, si, de las Inquietudes... Ella no era muy conversadora pero tenía esa rara y extraña costumbre. Si ella escuchaba atentamente todo lo que yo le transmitía, lo que no es un defecto sino una gran virtud.
Luego empezamos a transmitirnos esas confidencias de mujeres, y ella un día sin una razón lógica me preguntó: ¿ y usted doña no tiene una pareja?. Del susto casi me caigo al suelo.
_ Señora María como se le ocurre preguntarme eso, le contesté.
_ ¿y por qué no me dijo ella?. Deme una razón lógica pero no se sorprenda con mi pregunta. Que de raro hay en que usted pueda tener un novio o un amigo.
¡Vaya!... quedé muy sorprendida, al parecer "fui por lana y salí trasquilada". Doña María cada vez que nos veiamos me insistía con la preguntita. Yo terminaba ruborizaba pero la idea empezó a darme vueltas y vueltas. .._ ¿Y por qué no...?
Un día me atreví, _porque ahora la tímida era yo_y le pregunté por qué siempre me preguntaba lo mismo. Me miró a los ojos y me dijo; doña usted esta perdiendo su vida, la veo tan solitaria, yo creo que debería tener una pareja. _ Pero si soy tan mayor, imagine usted lo que dirían mis hijos. Se burlarían, aún más , seguro que también se enojarían. Yo no creo que sea conveniente. Ya soy mayor y debo ser un ejemplo para mis hijos. Ella burlonamente me dijo : etc, etc, etc.
Hasta que le pregunté, abiertamente: _ y usted que tanto me pregunta ¿tiene novio? y su respuesta fue un SI rotundo...
Esa respuesta si que no me la esperaba. Pero ¿cómo?, ¿donde? si ella estaba siempre en su casa. Era una señora que salía muy poco. No encontraba una explicación y quedé más confundida aún. Ahora si que estaba intrigada y asustada. No podía entender lo que sucedía.
Hasta que un día ella me dijo: Mire doña... yo le voy a presentar a mi pareja. Pero este será nuestro secreto y él me ha prometido presentarle un amigo a usted. De la impresión y el susto casi me muero...y pensé que a mi querida amiga le estaba rondando el alemán ese tal señor Alzeheimer...
La seguí a su habitación y me dijo: usted conoce esta maquínita, yo le dije: bueno eso es lo que usan mis nietos y mis hijos pero yo no se cómo funciona. _No se preocupe, yo le voy a enseñar ...y así fue como me metí en este lío. _ Algo he aprendido y puedo comunicarme con otras amigas. Hasta entré a facebook que es muy entretenido. Me he encontrado con compañeras de colegio. Ahora estoy fascinada ...
Doña María de las Inquietudes me presentó a su novio virtual...bueno así dice ella; Su novio virtual _Me lo presentó un día y se ve un señor muy correcto. Dice que vendrá a conocerla porque vive en otra ciudad. Ella está muy feliz. Ojalá se le realicen todos sus sueños. Dicen que quieren vivir juntos y quizá hasta se casen.
Y mi amiga sigue con su rutina diaria, cada vez que va a comprar me pide que la acompañe y después vamos a buscar los nietos al colegio...Y nos vamos contando lo entretenido que nos resulta internet.
Amigos: Lo más importante y es lo que quiero expresar a los que lean este relato es que la edad no es un límite para vivir. Hoy se vive más años y de los trabajos se jubila teniendo todavía las capacidades para aprender, estudiar, leer, y por qué no a los que están sólos o se sienten solos, buscar compañía, conocer gente del país o de otros paises. Usar la tecnología, aprender a usar estas herramientas que nos puede unir con el mundo.
Aunque internet puede ser un riesgo se puede transformar en un valioso aliado de la vejez. Acá hay información suficiente para no sentir la soledad. Existe tanta mujer u hombre solo que necesita conversar con alguien. A mis amigos de las redes les cuento esta historia que podría ser muy real. Nosotros ya estamos metidos en esto y podemos acercar a más personas mayores a participar con nosotros. Incluso yo noto que la gente jovén que están en las redes nos tienen y demuestran mucho respeto. Es también una herramienta para comunicarnos con ellos. También con nuestros hijos, nietos o familiares. ¡Si Dios hace sabios a los hombres para crear estas herramientas es bueno que las usemos a favor nuestro y de los demás!.
Es el fin de este relato : ahora ya saben por qué le puse ese nombre tan diferente. Son las inquietudes personales las que nos hace libres. Un abrazo a todos sin excepción.
SAFE CREATIVE
DOÑA MARIA DE LAS INQUIETUDES.
La dama era como muchas y tal vez diferente a todas. Ella sólo era conocida en su barrio por su constante ir y venir durante el día desde SU casa al almacén de la esquina, o la salida a retirar a sus nietos cada día del colegio. Nada alteraba su rutina. Su peinado le daba el aspecto de orden y recato, una trenza que daba vueltas sobre su cabeza. Peinado que ella llevaba hacía años y nunca cambiaba.
A la hora de la siesta, ella se recogía dentro de su casa, nada le quitaba su derecho a encerrarse en su dormitorio. Si dormía o no a nadie le inquetaba. Era una señora de su casa. Nadie ponía en duda su casta reputación. Con hijos y nietos.
Mi curiosidad acostumbrada me hacía sospechar de ella. No es que yo no tenga que hacer pero por algo me dicen doña preguntona jajajja nunca me interesé ni me molesté en pensar porque me llaman así.
Bueno, cada vez que ella iba a comprar yo la seguía y me acercaba haciéndome la simpática. Al fin, un día pasó algo que ya no recuerdo pero nos empezamos a saludar. Algo es algo; ese gesto seguro que me llevaría a satisfacer mi curiosidad.
La damita tenía un nombre muy curioso, se llamaba María de las Inquietudes. El nombre era extraño pero a ella le gustaba , vaya uno a saber ¿por qué?.
De tanto abordarla, la pobre se vió, creo yo, obligada a invitarme a tomar el té a su casa. Yo ni corta ni peresoza acepté encantada esta deseada invitación. Bueno , no cualquiera lograba ser amiga de doña María de las Inquietudes. Rarito el nombre...
Empezamos a acercarnos a la amistad, ella al igual que yo hacía años que no teníamos compañero de vida. A nadie le importaba si eramos viudas o separadas. Total quien se ocuparía de nosotras, mujeres maduras, con más de sesenta años ... para los jóvenes eramos mayores y para los mayores eramos viejas...vaya palabrita para calificar a dos mujeres solitarias cuya compañía eran nuestras pequeñas mascotas y los nietos que aparecían cada tanto para que les hicieramos regalos y mimos de abuelas.
Así, nos hicimos amigas con doña María, si, de las Inquietudes... Ella no era muy conversadora pero tenía esa rara y extraña costumbre. Si ella escuchaba atentamente todo lo que yo le transmitía, lo que no es un defecto sino una gran virtud.
Luego empezamos a transmitirnos esas confidencias de mujeres, y ella un día sin una razón lógica me preguntó: ¿ y usted doña no tiene una pareja?. Del susto casi me caigo al suelo.
_ Señora María como se le ocurre preguntarme eso, le contesté.
_ ¿y por qué no me dijo ella?. Deme una razón lógica pero no se sorprenda con mi pregunta. Que de raro hay en que usted pueda tener un novio o un amigo.
¡Vaya!... quedé muy sorprendida, al parecer "fui por lana y salí trasquilada". Doña María cada vez que nos veiamos me insistía con la preguntita. Yo terminaba ruborizaba pero la idea empezó a darme vueltas y vueltas. .._ ¿Y por qué no...?
Un día me atreví, _porque ahora la tímida era yo_y le pregunté por qué siempre me preguntaba lo mismo. Me miró a los ojos y me dijo; doña usted esta perdiendo su vida, la veo tan solitaria, yo creo que debería tener una pareja. _ Pero si soy tan mayor, imagine usted lo que dirían mis hijos. Se burlarían, aún más , seguro que también se enojarían. Yo no creo que sea conveniente. Ya soy mayor y debo ser un ejemplo para mis hijos. Ella burlonamente me dijo : etc, etc, etc.
Hasta que le pregunté, abiertamente: _ y usted que tanto me pregunta ¿tiene novio? y su respuesta fue un SI rotundo...
Esa respuesta si que no me la esperaba. Pero ¿cómo?, ¿donde? si ella estaba siempre en su casa. Era una señora que salía muy poco. No encontraba una explicación y quedé más confundida aún. Ahora si que estaba intrigada y asustada. No podía entender lo que sucedía.
Hasta que un día ella me dijo: Mire doña... yo le voy a presentar a mi pareja. Pero este será nuestro secreto y él me ha prometido presentarle un amigo a usted. De la impresión y el susto casi me muero...y pensé que a mi querida amiga le estaba rondando el alemán ese tal señor Alzeheimer...
La seguí a su habitación y me dijo: usted conoce esta maquínita, yo le dije: bueno eso es lo que usan mis nietos y mis hijos pero yo no se cómo funciona. _No se preocupe, yo le voy a enseñar ...y así fue como me metí en este lío. _ Algo he aprendido y puedo comunicarme con otras amigas. Hasta entré a facebook que es muy entretenido. Me he encontrado con compañeras de colegio. Ahora estoy fascinada ...
Doña María de las Inquietudes me presentó a su novio virtual...bueno así dice ella; Su novio virtual _Me lo presentó un día y se ve un señor muy correcto. Dice que vendrá a conocerla porque vive en otra ciudad. Ella está muy feliz. Ojalá se le realicen todos sus sueños. Dicen que quieren vivir juntos y quizá hasta se casen.
Y mi amiga sigue con su rutina diaria, cada vez que va a comprar me pide que la acompañe y después vamos a buscar los nietos al colegio...Y nos vamos contando lo entretenido que nos resulta internet.
Amigos: Lo más importante y es lo que quiero expresar a los que lean este relato es que la edad no es un límite para vivir. Hoy se vive más años y de los trabajos se jubila teniendo todavía las capacidades para aprender, estudiar, leer, y por qué no a los que están sólos o se sienten solos, buscar compañía, conocer gente del país o de otros paises. Usar la tecnología, aprender a usar estas herramientas que nos puede unir con el mundo.
Aunque internet puede ser un riesgo se puede transformar en un valioso aliado de la vejez. Acá hay información suficiente para no sentir la soledad. Existe tanta mujer u hombre solo que necesita conversar con alguien. A mis amigos de las redes les cuento esta historia que podría ser muy real. Nosotros ya estamos metidos en esto y podemos acercar a más personas mayores a participar con nosotros. Incluso yo noto que la gente jovén que están en las redes nos tienen y demuestran mucho respeto. Es también una herramienta para comunicarnos con ellos. También con nuestros hijos, nietos o familiares. ¡Si Dios hace sabios a los hombres para crear estas herramientas es bueno que las usemos a favor nuestro y de los demás!.
Es el fin de este relato : ahora ya saben por qué le puse ese nombre tan diferente. Son las inquietudes personales las que nos hace libres. Un abrazo a todos sin excepción.
SAF